Jornadas 2015 – Información Turística y Transporte

Información de interés turistico sobre la ciudad y sobre las opciones de transporte a la misma

Cómo llegar

La manera más sencilla es tomar un avión hasta MADRID-BARAJAS y luego viajar en autobús o tren hasta Salamanca, el viaje dura aproximadamente dos horas y media; la compañía es Avanza Bus, los autobuses salen con frecuencia. Si vienes desde Portugal o Francia puedes hacerlo en autobús o tren.

Cómo moverse

Salamanca es una ciudad tranquila que se puede recorrer a pie. Para desplazarse lo mejor es utilizar el autobús urbano o ir andando.

Cuándo

Cualquier época del año es buena para visitar Salamanca. En verano miles de estudiantes llegan atraídos por los cursos de español para extranjeros y los cursos de verano de la Universidad. El resto del año la ciudad acoge celebraciones culturales, congresos y jornadas. La práctica del golf es posible durante todo el año.

Clima y Entorno

Salamanca tiene un clima mediterráneo continental. Los inviernos son fríos con temperaturas bajas, los veranos calurosos con temperaturas que superan los 30 grados. Si vienes en invierno no olvides meter ropa de abrigo.

Muy interesante

  • Subir a las torres medievales de la ciudad. La exposición Ieronimus permite descubrir los rincones de las catedrales ofreciendo un vista privilegiada de la ciudad.
  • Descansar a la sombra de los árboles del Huerto de Calixto y Melibea.
  • Sentarte en una terraza de la Plaza Mayor a tomar el sol que, dicen, que sana.
  • Buscar la rana en la fachada de la universidad y el astronauta en la Catedral Nueva.

Salamanca

Salamanca es la ciudad universitaria por excelencia, conocida en todo el mundo por ello y por su riqueza artística: catedrales, palacios, iglesias… de tendencias artísticas como el románico, gótico, plateresco y barroco. Situada a orillas del río Tormes, su extensión geográfica es de 12.336 Km², y cuenta en la actualidad con 180.000 habitantes. Salamanca, a pesar de su clima extremo (invierno frío y seco y verano cálido), reúne múltiples atractivos para hacer muy agradable la estancia de quienes la visitan, una ciudad donde las actividades relacionadas con el turismo y el ocio son las protagonistas. Salamanca fue, a lo largo del 2002, Ciudad Europea de la Cultura. Música, danza, exposiciones, representaciones callejeras… la programación de Salamanca 2002 abarcó desde las últimas tendencias culturales al más puro entretenimiento. Completan la oferta turística de Salamanca su original gastronomía y sus fiestas populares. En Salamanca, la arenisca de oro se ha utilizado en cada estilo arquitectónico importante de renacimiento al barroco, incluso los barros modernos son construidos en gran parte con la Piedra de Villamayor.

Ciudad monumental

La Plaza Mayor

La Plaza Mayor de Salamanca, además de ser uno de los monumentos cumbres del barroco español, es el corazón de la ciudad. Esta Plaza es ante todo un punto de encuentro tanto en lo que se refiere al trabajo como al ocio. Es sin duda la más bella de las plazas porticadas españolas y una de las más hermosas del mundo. Fue construida entre los años 1729 y 1755 por Alberto Churriguera. Cuenta con 88 arcos de medio punto, levantados sobre fuertes pilares y adornados en sus enjutas con medallones de personajes ilustres de la Historia de España: en el ala este están representados los reyes españoles desde Alfonso IX hasta Carlos III; en el ala del Ayuntamiento, algunos santos como Santa Teresa de Jesús y Francisco de Vitoria; en el lado sur, los descubridores y conquistadores; y en el restante, los sabios españoles. Todo el conjunto forma un cuadrilátero irregular de una maravillosa armonía, que produce el tono dorado de su piedra.

Catedral Vieja de Salamanca

Su construcción se inició hacia el año 1140. Las obras tardaron más de un siglo en concluir, acabando a finales del siglo XIII. Los trabajos se realizaron bajo la dirección de Pedro Pérez, Pedro de Axis entre otros, que dejaron plasmada en la Catedral la impronta del arte románico. Planta de cruz latina con tres naves y tres ábsides, dos de ellos de arco apuntado, y presenta una sólida robustez más parecida a la de una fortaleza. En la torre de campanas se halla la capilla de San Martín, con pinturas góticas, fechadas en 1262 y atribuidas a Antonio Sánchez de Segovia. También se puede ver el sepulcro policromado del obispo Rodrigo Díaz y el del fundador de la capilla, Pedro Pérez. El retablo del Altar Mayor acoge una de las obras pictóricas más importantes de la ciudad, fue realizado en 1445 por Nicolás Florentino. La obra se compone de 53 tablas pintadas al temple donde se narra la vida de Cristo y de la Virgen. Además el retablo se halla presidido por la Virgen de la Vega, patrona de la ciudad, tallada en madera a excepción de las manos y la cabeza que son de bronce. El claustro sufrió daños a consecuencia del terremoto de Lisboa en 1755, siendo restaurado por García de Quiñones, quien plasmó el estilo neoclásico. Desde el claustro se abren distintas capillas, como la de Talavera, construida en 1180, la más antigua, La capilla de Santa Bárbara -donde se realizaban los severos exámenes para conseguir el grado de doctor por la Universidad de Salamanca- fundada en 1334 por el obispo de Salamanca. También la capilla de Santa Catalina, del siglo XII, y reconstruida en el periodo de los Reyes Católicos y por último, la capilla de San Bartolomé, que completa el recorrido, fue fundada por Diego de Anaya, arzobispo de Sevilla, en el siglo XV. En el exterior, el Patio Chico constituye uno de los rincones más acogedores de Salamanca, que permite disfrutar de una maravillosa vista del románico al contemplar los tres ábsides y la Torre del Gallo -un cimborrio de influencia bizantina llamado así por la forma de su veleta-. Desde aquí se pueden contemplar los más característicos perfiles de las dos catedrales de Salamanca. Inmediatos a él, el rondín de las Edades del Hombre, abierto a finales de 1993 con motivo de una importante exposición artística, hacen ahora posible rodear por completo los templos catedralicios.

Catedral Nueva de Salamanca

A finales del siglo XV, y como consecuencia del destacado lugar que ocupaba la ciudad de Salamanca debido sobre todo a la afluencia de estudiantes a su Universidad, se decidió la construcción de una nueva catedral más esplendorosa que la anterior, que se había quedado pequeña para la celebración de los oficios religiosos. Los reyes aceptaron y encargaron los planos a los arquitectos Antón de Egas y a Alonso Rodríguez. Como maestro de obras se nombró a Juan Gil de Hontañón. A la muerte de este último continuó su hijo Rodrigó Gil de Hontañón, quien sin abandonar el proyecto gótico introdujo aires renacentistas en la obra catedralicia. También participó Juan de Álava. Hasta 1733 no se concluyó. Sin embargo, pronto hubo que hacer modificaciones, pues el terremoto de Lisboa de 1755 ocasionó graves daños en la torre principal, muros y cúpula. La fachada principal, de Gil de Hontañón, nos muestra tres arcos conopiales, todo el conjunto decorado con figuras humanas, de animales, tallas heráldicas y motivos ornamentales vegetales o geométricos. La Puerta de Ramos (norte) ofrece un esquema parecido al de la principal. Como huella anecdótica para la posteridad, puede verse la anacrónica pero bien integrada figura de un astronauta esculpida en el flanco izquierdo de la puerta de Ramos. El templo posee una planta de cruz latina, con tres naves y capillas adosadas. En el interior destacan los anchos pilares de casi cuarenta metros de altura, la cúpula barroca que se alza sobre el crucero a 80 metros de altura, produce una impresión de grandiosidad. El coro, obra de Alberto Churriguera, está profundamente decorado y constituye uno de los más destacados del barroco español. Las naves laterales albergan un total de 17 capillas. La capilla Mayor, es neoclásica. A los lados hay unas urnas con los restros de San Juan de Sahagún, patrono de la ciudad, y de Santo Tomás de Villanueva. El Coro de la capilla es de madera de nogal y fue diseñado por Joaquín de Churriguera poco antes de su muerte. Consta de dos tipos de sillería y dos órganos, barroco y plateresco, todo ello cerrado por una rejería de estilo rococó.

Casa de las Conchas de Salamanca

En la Calle Compañía, haciendo esquina con la Rúa, se halla uno de los edificios más representativos de la arquitectura salmantina, que fue objeto de una larga restauración, concluida a finales de 1993, y en la que se crearon nuevos espacios que acogen una biblioteca pública. La originalidad de esta casa -de estilo gótico tardío, con elementos renacentistas y mudéjares, propios del llamado estilo isabelino- la convierte en el monumento más representativo de la arquitectura civil del tiempo de los Reyes Católicos. Su construcción se inició sobre el año 1490 por Rodrigo Arias Maldonado, embajador de Isabel y Femando, por lo que se puede ver el escudo nobiliario con cinco flores de lis sobre la puerta; y más arriba, el de los Reyes Católicos. El conjunto arquitectónico llama la atención por tener su fachada adornada con grandes conchas de vieira, distintivo de la Orden de Santiago a la que pertenecía Rodrigo Arias Maldonado, y por las rejas de las ventanas inferiores, a las que se ha definido como «las más bellas de la ferretería gótica española». El patio interior, de gran belleza, es uno de los conjuntos más típicos de los claustros españoles de doble galería. Completa la originalidad del conjunto un pozo adornado con un sencillo herraje y dos salones con artesonado de madera de nogal.

Universidad de Salamanca

El visitante que acude a Salamanca tiene en la calle Libreros una cita obligada: considerada como la más antigua de España, es una de las cuatro más antiguas de todo el mundo. Durante el siglo XVI fue uno de los focos culturales más importantes de Europa y, sin duda alguna, el primero en el Imperio Español. Por sus aulas pasaron descubridores del Nuevo Mundo y sus profesores tuvieron gran importancia en el Descubrimiento, así como en la política que dirigió el desarrollo de los nuevos pueblos. El peso de la Universidad siempre ha marcado la vida de la ciudad. El origen de la Universidad de Salamanca se remonta a la creación de su Estudio General en 1218 por el rey Alfonso IX. La construcción del edificio se inició hacia 1415 por orden del Papa Luna (Benedicto XIII), terminándose por Rodríguez Carpintero en 1435. Es de uno de los monumentos más representativos del plateresco español y su famosa fachada -labrada en piedra arenisca de las canteras de Villamayor- es la expresión más bella de este estilo. Está formada por tres cuerpos horizontales, coronados por una crestería y recorridos, en sentido vertical, por cinco calles enmarcadas entre pilastras, y algunas interpretaciones la consideran una alegoría de los vicios y virtudes. En el primer cuerpo se dispone el medallón con las efigies de los Reyes Católicos. También puede verse la famosa rana posada sobre una calavera -que en realidad es un sapo-, símbolo para algunos del pecado y acaso de la muerte, mientras que otros la asocian a la idea de fertilidad. La localización de esta pronto se convirtió en una costumbre popular, y según la mitología estudiantil es sinónimo de éxito en los estudios. Todos los turistas quieren descubrirla cuando están frente a la fachada. El segundo cuerpo está el escudo de Carlos I de España y V de Alemania. El tercer cuerpo presenta la figura de un Papa, tal vez Benedicto XIII o Martín V, y las tallas de Venus y Hércules, entre medallones. La fachada da la impresión de ser un inmenso y rico tapiz. Entre sus autores se citan a Juan de Troyes, el maestro Egidio o Juan de Álava. El interior está distribuido por un claustro de dos pisos, comunicados por una bella escalera gótica adornado con relieves alegóricos. En ella se pueden observar decoraciones de «picante» tono medieval. En la planta baja se pueden visitar las antiguas aulas, de Fray Luis de León -donde se conservan los bancos en los que descansaban los estudiantes, la tribuna corrida para los graduados y la cátedra con el pupitre destinada al lector-, la de Miguel de Unamuno o Francisco de Vitoria entre otras. Además en esta planta se encuentra la capilla universitaria, con techumbre mudéjar, y se guardan los restos de Fray Luis de León. En La biblioteca se guardan unos 400 incunables del siglo XV, además de infinidad de volúmenes y manuscritos, así como una colección de esferas adquiridas en París. Aparece cercada por una bellísima verja de hierro del siglo XVI.

Casa Lis de Salamanca

En la Calle Gibraltar, donde también se encuentra el Archivo de la Guerra Civil, se puede visitar este edificio de carácter modernista, construido en 1905 y rehabilitado recientemente por el Ayuntamiento, propietario del inmueble, para albergar una sala de exposiciones: el Museo de Art Nouveau y Art Decó. Cuando se accede al interior, descubrimos las bellas vidrieras que cubren el patio central, desde éstas y en el piso de arriba se puede contemplar una preciosa panorámica del río Tormes y los puentes que lo franquean. Otro de los atractivos que ofrece su visita es la posibilidad de contemplar una magnífica colección de muñecas, quizá de las más importantes del mundo.

Escuelas Menores y Hospital de Estudio

Lugar donde se impartían los estudios previos a la enseñanza universitaria. El conjunto está fechado en el año 1534. Se accede a partir de dos arcos de medio punto apoyados en una columna con capitel corintio. Sobre los arcos, unos medallones ofrecen las caras de un Cristo el del centro, y de Hércules y Teseo en los lados, sobre los que se ve un panel dividido en tres partes con los escudos del Imperio de Carlos V, y más arriba los bustos de San Pedro y San Pablo. Tras pasar el umbral enrejado entramos en el patio, de sencilla y pura ornamentación gótica, donde se ve el escudo de la Universidad con el lema latino «Salamanca es la primera de la enseñanza de todas las ciencias» sobre uno de los arcos sustentados por columnas con capiteles corintios. Al fondo se puede visitar el Museo Universitario, donde se conservan algunas piezas de excepcional valor como la Bóveda Celeste. Un fresco que pintó Femando Gallego en el siglo XV sobre la bóveda de la antigua Biblioteca, denominada tradicionalmente «Cielo de Salamanca» y que fue trasladada desde la antigua Biblioteca de la Universidad, con la lamentable pérdida de dos tercios de la bóveda. Contiguo a las Escuelas Menores se encuentra el Hospital de Estudio -antiguo hospital de la Universidad-, que data de 1413 y que fue utilizada como residencia de estudiantes sin recursos. La fachada tiene varias tallas de Santo Tomás de Aquino, santo al que fue consagrado el edificio, y tres escudos de los Reyes Católicos. Con el tiempo sufrió algunas modificaciones, igualándose su estilo al la portada de la Universidad. En el centro de este conjunto se alza la estatua de Fray Luis de León, realizada en Roma en 1869 por el escultor italiano Nicasio Sevilla.

Casa de las Viejas

Esta casa que fue utilizada como lugar de recogimiento para pobres, convirtiéndose en 1623 en Casa de la Caridad gracias a Bartolomé Caballero, y que hoy día es casa de cultura. El edificio, de dos plantas, es de estilo barroco y conserva el escudo de su fundador sobre la puerta principal. En su interior se conserva una capilla que tan sólo contiene un sepulcro de piedra. Actualmente es la Filmoteca Regional de Castilla y León.

Torre del Clavero

Desde la calle San Pablo y tras pasar la plaza de Colón, el viandante disfruta de la contemplación de esta torre, que conserva muchas características de la arquitectura militar del siglo XV y que en su día formó parte de lo que fue el Palacio de Sotomayor, del que no quedan restos. Hoy permanece como un testimonio más de la belicosidad salmantina en la Baja Edad Media y es la única fortaleza existente dentro del recinto urbano. Formada por una base cuadrada de mampostería y una parte alta de sillería, en forma de octógono y en la que figuran ocho garitas cilíndricas con escudo de los Anaya y Sotomayor. Se cree que fue edificado sobre el año 1485.

Puente Romano

El puente romano formaba parte de la antigua calzada de la Plata que unía Mérida con Astorga. Durante la Edad Media se la conoció como la calzada de la Guinea. Sólo los quince primeros arcos más próximos a la ciudad son romanos, realizados en época de Trajano, siglo I D.C. (año 89). Son de sillería de granito almohadillado rústico, separados por estribos y asentados sobre pilares con tajamares dirigidos contra corriente. A la entrada del puente contemplamos a un verraco ibérico o toro inmortalizado por la narración de «El Lazarillo de Tormes». Su lugar de origen fue justo en medio del puente. Se intentó así reconstruir la silueta del toro y el puente, que forman parte del escudo heráldico de la ciudad, desde el siglo XIII. En la entrada del puente también se encuentra un moderno conjunto escultórico, de autoría de Agustín Casillas, que representa a Lázaro de Tormes en compañía del ciego.

Colegio del Arzobispo Fonseca «Los Irlandeses»

Su construcción -que fue posible gracias a unos terrenos cedidos por el convento de San Francisco el Real y a la participación del arzobispo Alonso de Fonseca, y en la que participaron arquitectos como Diego de Siloé, Juan de Álava y Gil de Hontañón- se inició en 1527 y se prolongó hasta el año 1578, en el que tuvo lugar su inauguración. El colegio era uno de los cuatro Colegios Mayores de la Universidad y también se conoce como Colegio de los Nobles Irlandeses, ya que desde 1838 hasta 1936 fue habitado por estudiantes católicos de esa nacionalidad. Al contemplar la fachada, levantada sobre unas escalinatas, llama la atención la puerta adintelada con columnas jónicas, continuadas hacia arriba por otras dos que contienen las estatuas de San Agustín y San Ildefonso de Toledo, así como una ventana flanqueada por dos escudos de los Fonseca, encima de la que se observa un medallón de Santiago de Compostela en la batalla de Clavijo. Del mismo modo merece especial atención el patio, uno de los más bellos del renacimiento español. Este claustro de dos plantas está formado por arcos sustentados.

Palacio de Anaya y Hospedería

En la Plaza de Anaya está situada una de las más grandiosas obras del neoclasicismo español: el Palacio de Anaya, que en su interior alberga la Facultad de Filosofía y Letras, y al que se denomina «el viejo» por la antigüedad de su fundación, que data de 1411. Este edificio fue fundado por Diego de Anaya y Maldonado con el fin de acoger a estudiantes que recibiesen una enseñanza selectiva, lejos de la masificación universitaria. En 1760 se derribó el antiguo edificio, para dar paso al actual, por mandato del rector José Cabezas Enríquez, realizando los trabajos Juan de Sagarvinaga. La fachada se alza sobre una magnífica escalinata y se asemeja a la arquitectura griega, con cuatro columnas de capiteles jónicos y un frontón triangular, encima del que se distingue el escudo de Anaya. En el interior se aloja el patio con doble galería de columnas, con una escalera de tipo imperial y el busto de bronce de don Miguel de Unamuno, realizado por el maestro Macho en 1930. En la planta alta se halla el Aula Magna, que conserva algunos retratos y cabezas de insignes maestros universitarios. A la derecha del Colegio se levanta la Hospedería, que servía para que vivieran en ella los estudiantes, a la espera de obtener empleos después de haber finalizado sus estudios. Fue edificada en 1715 por Joaquín Churriguera y en ella destacan las ventanas y balcones exteriores por su bello enrejado de hierro. El edificio consta de dos plantas con un patio interior compuesto por galerías de arcos.

Palacio de la Salina

Palacio atribuido según una leyenda a Alonso de Fonseca, arzobispo de Santiago, siendo más cierto que el titular fue Rodrigo de Messía, casado con una pariente del mencionado obispo, que lo hizo edificar en 1538. Se trata de un edificio renacentista que en tiempos fue utilizado como depósito de sal, por lo que fue denominado Casa de la Salina, y que desde el siglo XIX es sede de la Diputación. Su fachada es de gran armonía y está compuesta por cuatro arcos cuyas enjutas decoran medallones con bustos en relieve -entre ellos, los de Cleopatra y Marco Antonio-, tres hermosas ventanas y una galería superior adornada con escudos. Singular es también su patio, donde se fusionan el estilo gótico con el renacentista, y en el que destaca la galería de madera apoyada sobre grandes ménsulas antropomorfas retorcidas en violentos escorzos. Dentro del patio, de forma irregular, al fondo se distingue una parte más antigua, de estilo gótico, formada por dos pisos de arquerías, extendiéndose a la izquierda una galería renacentista con cinco arcos de medio punto con medallones similares a los de la fachada. En el lado opuesto hay una galería en voladizo decorada con imágenes de figuras desnudas aupadas unas encima de otras.

Palacio de Fermoselle «Torre del Aire»

Se edificó en 1440 por orden de los Castillo, los señores de Santa María del Campo y Fermoselle. Después de servir como lugar de caridad perteneció a la Orden de los Hijos de María Inmaculada y en algún momento de su historia se le denominó Palacio de las Cuatro Torres, no por una razón arquitectónica, sino por haberlo poseído el barón de las Cuatro Torres. Desde la Gran Vía se disfruta de una bonita vista, en la que destaca su descabalada y airosa torre con una ventana partida en dos por una columna coronada por filigrana semejante a la de las otras dos, situadas más abajo. En lo alto hay un tejado que cubre sus almenas, pero de hechura más reciente.

Palacio de Garci Grande

En la misma Plaza de los Bandos se puede contemplar también este Palacio del siglo XVI, que fue propiedad de los señores de Zaratán, vizcondes de Garci-Grande. Su fachada presenta una escalinata sobre la que se erige la puerta principal, enmarcada entre dos columnas platerescas coronadas por una cornisa que contiene en sus ángulos interiores dos medallones con un busto masculino y otro femenino que son de representación alegórica. Más arriba, y entre dos escudos con flor de lis, hay una ventana resguardada por dos columnas en arista y un dintel sobre el que se coloca otro escudo. En la esquina con la Calle Zamora se alojan dos ventanas achaflanadas únicas en la ciudad. En la actualidad el interior está reformado y acoge a la central de Caja Duero.

Palacio Monterrey

Al final de la Calle Prior se encuentra este Palacio, mandado construir por el tercer conde de Monterrey, Alonso de Acevedo y Zúñiga, bajo la inspección de Rodrigo Gil de Hontañón en el año 1539. A pesar de la grandeza del edificio, lo existente es tan sólo la cuarta parte del gran rectángulo que pudo y debió ser, puesto que únicamente se construyó una de sus alas. Son únicas en su estilo las dos torres y las tres chimeneas, que presentan blasones heráldicos pertenecientes a los linajes de Fonseca, Acevedo, Sotomayor y Ulloa Castro entre otros. Sirve en la actualidad como residencia ocasional de los duques de Alba.

Palacio Rodríguez de Figueroa

Este Palacio, que en la actualidad es sede del Casino de Salamanca, se encuentra situado en la calle Concejo. Fue edificado en 1545 por Juan Rodríguez de Figueroa, miembro de la Corte de Carlos V y de Felipe II, y merecen especial atención los medallones de su fachada, así como los de la calle Zamora, donde hay un San Jorge y unas figuras de Adán y Eva. Su patio interior fue restaurado en 1933, cuando se amplió el edificio.

Alquiler de coches

A continuación te ofrecemos diferentes empresas de Salamanca en las cuales puedes alquiler un coche:

Europcar

Calzada de Medina, 7 – 9, 37004 Salamanca.
Teléfono: 923 25 02 70923 25 02 70
http://www.europcar.es/

Hertz de España

Paseo de la Estación, S/N, 37004 Salamanca.
Tfno.: 923 24 31 34923 24 31 34
http://www.hertz.es/

Atesa

Avenida de los Comuneros, 32, 37003 Salamanca.
Tfno.: 923 18 79 98923 18 79 98
http://www.atesa.es/webcorporativa/home.aspx

Avis

Paseo De Canalejas, 49, 37001 Salamanca.
Tfno.:923 26 97 53923 26 97 53
http://www.avis.es/default.aspx

CarTresMotor

Avenida de SanAgustín, 44, 37005 Salamanca.
Tfno.: 923 12 44 45923 12 44 45
http://www.cochediez.com/alquiler-coches/salamanca/salamanca/car-tres-motor-s-a-l~3188.aspx

Autos José Matías

Calle de las Lilas, 4, 37004 Salamanca.
Tfno.: 629 86 78 55629 86 78 55

Viamar Autocares

Calle de Espronceda, 34, 37003 Salamanca.
Tfno.: 923 581 045